RELAJACIÓN FACIAL. ESTIGMAS DE ENVEJECIMIENTO


No está en nuestras manos poder evitar el transcurrir del tiempo. Es una ley física universal. Otra ley que afecta a todo y a todos es la de la gravedad.

¿Cómo se evidencian ambas en nuestro rostro? De forma gradual y progresiva, asociadas a otros componentes o factores como son los hereditarios, los hábitos alimenticios e higiénicos, la exposición solar, el consumo de sustancias tóxicas, la enfermedad, los sufrimientos, …

Sutilmente la cara va perdiendo tersura, la mirada aparece más cansada, las mejillas se relajan y la boca pierde relieve, los volúmenes y la luz de la cara va desplazándose e incluso desaparece, el cuello va descolgándose y aparecen pliegues. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la imagen real que nos muestra el espejo cada mañana, no se corresponde con nuestro interior y el espíritu que lo impulsa.

Los recientes descubrimientos en el campo de la genética nos permitirán ser más longevos, es decir, vivir más años, pero hasta ahora no se ha descubierto la fórmula para permanecer siempre jóvenes o, al menos, parecerlo.

SEGMENTAL STEPWISE LIFT

Esta es un una técnica desarrollada íntegramente en la Clínica Planas y que viene ejecutándose con éxito desde 1998.

Responde a la filosofía de que una cara estirada no es una cara más joven, sólo es una cara estirada. Juventud implica tersura, luz, ángulos, proporciones y volúmenes equilibrados. Transcurrido el tiempo lógico de hinchazón postoperatoria, nadie debe reconocer ningún estigma de paso por quirófano para un rejuvenecimiento facial.

¿Cómo se desarrolla el proceso?

Tras una primera visita en que cada persona expone su problema, se valora y estudia conjuntamente la idoneidad del tratamiento y se indica si debe o no debe ser quirúrgico. En el caso de que éste sea quirúrgico se solicitan fotografías, de los últimos 15-20 años, para analiza y entender, en cada caso, el problema de relajación de cara y cuello.

Si el reconocimiento médico y todas las pruebas analíticas preoperatorias no indican lo contrario, se formaliza el ingreso en la Clínica la víspera de la intervención.

En la mayoría de los casos la intervención es con anestesia general, aunque también puede realizarse bajo anestesia local y sedación.

El primer punto importante es dónde se colocarán las cicatrices finales; en cada caso es distinto, pero siempre quedarán escondidas dentro del cuero cabelludo, alrededor e interior de las orejas, en muchos casos a nivel de la región submentoniana y en los párpados. No podemos olvidar que no existe una intervención tipo, sino que se adapta a cada paciente en concreto.

Las estructuras que vamos a movilizar van a ser: la piel, la grasa, el SMAS y sus prolongaciones, tanto el músculo platisma como el músculo frontal. Podría pensarse que tratando con estas estructuras hay riesgo de lesionar el nervio facial y como consecuencia una desgraciada secuela postoperatoria. Si se trabaja en el plano correcto, este accidente no debe suceder. Tratar estas estructuras permite poder recolocar los elementos en sentido vertical, por lo tanto antigravitacional, sin provocar ningún tipo de distorsión. De esta forma podemos recuperar, sin deformar, aquella cara y cuello envejecidos. El "quid" de la cuestión está en el sentido y en la tensión de la tracción.

En el postoperatorio sólo se recomienda frío local para minimizar al máximo la hinchazón.

La estancia en la Clínica es corta, entre 24 y 48 horas. Las diferentes suturas se retiran entre los cuatro, ocho y diez días aproximadamente.

Muchas personas se preguntan si es una intervención dolorosa, la respuesta es no, pero si un poco molesta y algo aparatosa por la hinchazón y los morados que puedan aparecer. En la mujer es más fácil de disimular que en el hombre por la utilización del maquillaje, que puede utilizarse a partir de la primera semana.

Lo habitual es volver a la completa actividad socio-laboral después de tres semanas. El resultado definitivo es progresivo, de modo que aunque a las 6 - 7 semanas la cara es bonita y natural, no es realmente hasta transcurrido un año de la intervención que ésta está en su punto álgido de expresión y que se mantiene igual un año más como mínimo para después ir decayendo progresivamente como es lógico.

La duración del efecto de esta intervención no puede predecirse, porque cada persona es distinta, como ya sabemos y las características anatómicas y fisiológicas de cada caso, combinadas con las diferentes vivencias, hacen que no podamos predecir nada, excepto que la movilización y fijación de las estructuras se realiza sobre las zonas menos elásticas de la cara, con lo que puede suponerse un resultado de larga duración.


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